La diabetes es una enfermedad en la que la cantidad de azúcar en sangre está elevada. Aunque existen diferentes tipos de diabetes, todas causan hiperglucemia y dañan los tejidos del cuerpo con el tiempo. Como la diabetes es una enfermedad de la sangre, sus efectos se extienden por todo el cuerpo. Sin embargo, la diabetes afecta especialmente a las zonas del cuerpo donde hay pequeños vasos sanguíneos, como dedos de manos y pies, riñones y ojos.
La retina es una capa celular en la parte posterior del ojo responsable de detectar la luz. Está lleno de pequeños vasos sanguíneos necesarios para suministrar nutrientes a las células retinianas. La retinopatía diabética ocurre cuando los niveles altos de azúcar en sangre dañan pequeños vasos retinianos, causando hemorragia, hinchazón y otros problemas. La retinopatía diabética es una de las principales causas de pérdida de visión en Estados Unidos.
Aunque la diabetes puede provocar pérdida de visión y ceguera, las personas diabéticas que controlan su azúcar en sangre, colesterol, presión arterial y peso corporal tienen un menor riesgo de complicaciones. Una dieta equilibrada, ejercicio y medicación adecuada son fundamentales para que todos los diabéticos disfruten de un estilo de vida saludable y se protejan de la retinopatía diabética. Para detectar y tratar la retinopatía diabética en sus primeras fases, los exámenes oculares anuales son extremadamente importantes para todos los diabéticos para proteger y preservar su visión. Los diabéticos que gestionan adecuadamente su enfermedad y visitan regularmente a sus médicos pueden disfrutar de una excelente visión y salud ocular.